Enfermedades respiratorias más comunes en niños durante el invierno

19 de agosto 2026

Clínica Nueva Salud

Durante el invierno, es frecuente que los niños tengan tos, mocos, congestión nasal, dolor de garganta o fiebre. En la mayoría de los casos, estos síntomas aparecen por infecciones respiratorias que pueden mejorar con los cuidados adecuados. Sin embargo, no todos los cuadros son iguales. Por eso, es importante saber qué síntomas son habituales, cómo prevenirlos y cuándo es necesario acudir al pediatra o a emergencia.

1. ¿Qué enfermedades respiratorias son más frecuentes?

El resfriado común es una de las enfermedades más frecuentes en los niños. Puede causar congestión, mocos, estornudos, tos, dolor de garganta y, en algunos casos, fiebre.

También es común la gripe, que puede producir fiebre, tos, dolor de garganta, cansancio y malestar general. En algunos niños, los síntomas pueden ser más intensos.

Otras enfermedades, como la bronquitis, bronquiolitis, neumonía o asma, también pueden causar tos y problemas para respirar. Por eso, si los síntomas empeoran o afectan la respiración del niño, es importante consultar con un médico.

2. Tos, fiebre y congestión: ¿cuándo prestar atención?

Tener tos o congestión no significa necesariamente que el niño tenga una enfermedad grave. Lo importante es observar cómo se siente y cómo evoluciona.

Si continúa realizando sus actividades, come y toma líquidos con normalidad, puede tratarse de un cuadro leve. Pero si está muy decaído, deja de comer o beber, la fiebre continúa o los síntomas empeoran, es recomendable consultar con un pediatra.

Especial atención merece la respiración. Si el niño respira demasiado rápido, le cuesta tomar aire, se le hunden las costillas al respirar o presenta silbidos, necesita una evaluación médica.

Si la dificultad para respirar es importante, no esperes: acude a emergencia.

3. ¿Cómo podemos prevenir estas enfermedades?

Durante el invierno, algunas medidas sencillas pueden ayudar a reducir los contagios.

El lavado frecuente de manos es una de las principales formas de prevención. También es importante enseñar a los niños a cubrirse al toser o estornudar y evitar compartir vasos, cubiertos u objetos personales.

Los ambientes deben mantenerse ventilados y los niños deben estar alejados del humo del cigarrillo.

También es importante mantener sus vacunas al día y consultar con el pediatra si existe alguna vacuna que corresponda según su edad.

Y algo fundamental: no automediques a tu hijo. No todos los problemas respiratorios necesitan antibióticos ni los mismos medicamentos. Ante cualquier duda, consulta con un profesional.

4. ¿Cuándo acudir al pediatra o a emergencia?

Si los síntomas son leves, pero persisten, empeoran o generan preocupación, una consulta con pediatría puede ayudar a determinar qué está sucediendo.

Acude al pediatra si la tos continúa, la fiebre persiste o vuelve después de desaparecer, el niño está más decaído de lo habitual o presenta problemas respiratorios que se repiten.

En cambio, si presenta dificultad importante para respirar, respira muy rápido, se le hunden las costillas, sus labios se ven azulados o está muy débil, necesita atención de emergencia.

Cuidarlo también es saber cuándo actuar

Las enfermedades respiratorias son frecuentes durante el invierno, pero reconocer sus señales puede ayudarte a tomar mejores decisiones.

No esperes a que los síntomas sean fuertes para consultar. Si tienes dudas sobre la salud respiratoria de tu hijo, una evaluación pediátrica puede ayudarte a actuar de manera oportuna.

Clínica Nueva Salud — cuidamos su salud en cada etapa de su crecimiento.

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