El verano es sinónimo de sol, playa y actividades al aire libre, pero también es una de las épocas donde la piel sufre más agresiones. La exposición solar, el sudor, el cloro y la deshidratación pueden provocar manchas, brotes de acné, envejecimiento prematuro e incluso aumentar el riesgo de cáncer de piel. Cuidarla correctamente no es un tema estético, es un tema de salud.
Durante el verano aumenta la producción de melanina, lo que puede generar manchas solares, paño o hiperpigmentación. Estas aparecen con mayor frecuencia en el rostro, cuello, escote y manos.
Claves para prevenirlas:
Prevenir es más fácil que tratar una mancha instalada.
Durante el verano aumenta la producción de melanina, lo que puede generar manchas solares, paño o hiperpigmentación. Estas aparecen con mayor frecuencia en el rostro, cuello, escote y manos.
Claves para prevenirlas:
Prevenir es más fácil que tratar una mancha instalada.
El protector solar es el producto más importante para cuidar la piel en verano. Debe aplicarse 30 minutos antes de la exposición y reaplicarse cada 2 a 3 horas.
Tip clave:
No solo se usa en la playa. El sol también daña en la ciudad, incluso en días nublados.
En Clínica Nueva Salud, cuidamos tu piel todo el año.
Ante cualquier mancha, acné persistente, lunar sospechoso o duda, acude a un dermatólogo. La prevención es la mejor forma de mantener tu piel sana, joven y protegida.
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